miércoles, 6 de abril de 2016

Reflexiones epistemológicas sobre la Astrología - 4° Entrega


¿Es la Astrología una "pseudociencia"?


"Las grandes ideas, por lo general, no conquistan el mundo porque sus adversarios terminen por convencerse y adoptarlas... Lo que sucede es que estos adversarios terminan por morirse, y la nueva generación en ascenso se educa en el clima de la nueva idea. El porvenir pertenece a quien posee juventud"
Max Planck



Ahora les propongo que meditemos sobre seis de los puntos de la lista de Bunge, desde el cuarto hasta el noveno



4. Rechaza la crítica


Como hemos visto antes, no sólo es cierto que la Astrología no rechaza la crítica, sino que le suele dar la mejor de las bienvenidas. Una de las condiciones básicas para ser un astrólogo serio, es ser una persona sumamente crítica respecto a su desempeño e investigación, y capaz de una constante actualización de sus conocimientos.

Y la razón es muy fácil de entender: si no logra acercarse a las más verdaderas y relevantes cuestiones de la vida, tanto con su teoría, como con sus inferencias y su discurso, no logrará apegarse a los hechos, y acertar con los estados, capacidades y limitaciones psicológicas de sus consultantes. ¡Por lo tanto, pronto se quedará sin trabajo!

Lo que la Astrología rechaza, es una crítica sin bases, una critica infundada, que no es lo mismo. Más bien, invita a todo aquél que quiera tomarse el trabajo de profundizar con seriedad en la misma, a criticar y juzgar todos aquellos conocimientos -o mejor dicho, supuestos teóricos- que les resulten fuera de lugar, o que se deban considerar ya anticuados y caducos.

Como es completamente lógico, se respeta y agradece la crítica seria -ya sea constructiva o no-.

Nuevamente, podemos ver esto muy claramente si seguimos su Historia, con sus crisis, revoluciones y los cambios de paradigmas ocurridos en su desarrollo y maduración.

5. No encuentra ni utiliza leyes generales


cosmosJustamente, la función de la Astrología, es encontrar leyes generales que expresen correlaciones entre los cuerpos celestes y los vínculos de los seres humanos, y para ello, explora una gran diversidad de relaciones psico-físicas entre todos los sistemas que forman parte del universo.

Todo el corpus teórico de la Astrología apunta justamente a inferir estas leyes universales, aunque no sean éstas del tipo nomológico-deductivo, sino meramente estadísticas, debido a las peculiaridades de su objeto de estudio. Y las utiliza, junto a toda la variedad de circunstancias particulares de cada persona, para comprender y explicar mejor su forma de vida, la estructura psíquica que la condiciona, o las capacidades latentes que podrá ir actualizando a su debido tiempo.

6. Sus principios son incompatibles con algunos de los principios más seguros de la ciencia


telequinesisEs bien sabido que la Astronomía y la Astrofísica modernas, nacieron de la natural conexión Cosmos-hombre, que hoy algunos físicos expresan como el Principio Antrópico, pero que desde el comienzo tuvo índole astrológica -aunque a muchos físicos les pese admitirlo, y lo atenúen con expresiones como la ignorancia supersticiosa típica de los antiguos-. Pero siendo la Astrología una disciplina tan emparentada con ellos, es obvio que comparte muchos de los principios más seguros de su herencia genética. En todo caso, sus propios Principios no pueden ser juzgados menos seguros que los principios físicos, ni incompatibles con ellos ¡sobre todo si no se los ha considerado, ni reflexionado mínimamente en lo astrológico! Es de ese modo insensato como se atreve Bunge a decir que la telekinesis (o movimiento de objetos sólo con la mente) viola el Principio de Conservación de la Energía. ¿Qué, él presume de saber cómo es el mecanismo detrás de la telekinesis? Porque es claro que, sin conocer los detalles de dicho mecanismo, por ejemplo, considerando las modalidades de energía involucradas en el pensamiento dirigido, no nos va a cerrar la ecuación de conservación. Y si su intención fue concluir que no existe la telekinesis, porque si la hubiere (con cualquier mecanismo), ello violaría el Principio de Conservación de la Energía, entonces, de nuevo, ¿Cómo lo sabe? Por otro lado, en este segundo caso, estaría negando fenómenos que han sido reiteradamente comprobados, que realmente existen.

Ésta disciplina basa sus afirmaciones en teorizaciones motivadas por una práctica empírica; proponen y formulan sus leyes generales a partir de inferencias inductivas, deductivas y metafórico-analógicas (1).

Y está claro que sus predicciones admiten comprobaciones personales y estadísticas, pero hay que saber bastante Astrología para hacerlas bien. En efecto, ante todo se requiere un abordaje no fragmentario, sino integral, mandálico u holístico -tal como ocurre con la Física Cuántica (o la Psicología Gestáltica)-. Por otro lado, hay que estar al tanto de que existen muchas situaciones astrológicas que conducen a expectativas casi equivalentes; y otras muchas configuraciones que pueden neutralizarse entre sí. Ello no debe asombrarnos, ya que es lo mismo que ocurre con los experimentos en los grandes aceleradores de partículas. No pueden realizarlos personas ignorantes y escépticas respecto de la Física de partículas.

Existen además varios puntos en los cuales la Física Cuántica, la Cosmología, la Psicología -sobre todo la Psicología Analítica de Jung y la Gestalt-, la Antropología, etc. (un largo etcétera de muchas otras disciplinas científicas -mal que le pese a Bunge-) se entrecruzan fructíferamente con la Astrología.

7. No interactúa con ninguna ciencia propiamente dicha


Este punto quedó ya explicado en el desarrollo del anterior. La Astrología fue fundada y practicada por los primeros pensadores científicos, y desde los principios de la humanidad hasta ahora, la Astrología seria ha sido practicada por ilustres pensadores de diversas disciplinas científicas, los cuales la han relacionado con la Ciencia en general, y la Filosofía en particular, etc. Posteriormente daremos algunos ejemplos concretos y altamente significativos.

El cómo ha ido concibiéndose la relación del ser humano con el cosmos fue cambiando, y por eso la Astrología se va transformando también pari pasu no sólo con el avance de todas las Ciencias -sean o no propiamente dichas-, sino con el de toda nuestra Cultura.

Satélite HubbleActualmente -gracias a los modernos descubrimientos astronómicos del Hubble y demás satélites de investigación espacial, junto con los avances en Psicología, (la cosa es a dos puntas, pues hay aquí un feedback o retroalimentación positiva entre la Astrología y la Psicología) la comprensión de este vínculo está incrementándose a pasos agigantados, y, pronto nos permitirán ir afinando y mejorando portentosamente nuestro conocimiento astrológico.

El problema aquí debe ser que Bunge excluye de la lista de ciencias propiamente dichas a cualquiera que interactúe con la Astrología. ¡Así logra que su afirmación sea tautológicamente verdadera!


8. Es fácil


Este punto no tiene ningún sentido, o si lo tiene, es tan trivial que sólo es aplicable a aquellos inescrupulosos que se dedican a ésta o a cualquier otra actividad que les permita lucrar con la ingenuidad popular.

Desde cualquier disciplina seria, es un punto infundado y caprichoso de Bunge. En primer lugar, porque la sencillez forma parte de la Estética de la Ciencia. En segundo lugar, porque la tecnología nos ha dado muchos ejemplos de artefactos cuyas primeras versiones eran muy complejas y torpes, pero que se fueron corrigiendo hasta lograr que las versiones más avanzadas sean completamente fáciles y simples.

Y en tercer término, todo depende de la capacidad y el don que posea quien la practica. Por lo general, los menos dotados complican todo, y los mejores vuelven todo más fácil.
¿Qué puede ser más sencillo que las fórmulas de la gravitación de Newton, tan fáciles que las aprenden hoy chicos de 13 y 14 años en la secundaria? ¿Son acaso por ello menos científicas?

Sherlock HolmesUno recuerda el disgusto de Sherlock Holmes -el célebre personaje de Sir Arthur Conan Doyle- cuando al explicitar el modo en el que había sacado sus extraordinarias inferencias, haciéndolas obvias, recibía de sus clientes la habitual respuesta ¡Oh, y yo que creía que usted era tan inteligente! Claro, después de que la expuso Einstein, la Teoría de la Relatividad se volvió evidente.

Pero además, una formación básica y seria en Astrología, no puede ser menor a cuatro años de carrera, por la cantidad de material bibliográfico y teórico que existe sobre el tema, el cual incluye necesariamente temas de matemática, conocimientos de astronomía, de psicología, de mitología de diferentes culturas, etc.

Es una disciplina que, además, exige una amplia observación y/o asimilación de las experiencias de la vida por parte del astrólogo para poder ser realmente entendida y expresada a las más diversas personalidades de los estudiantes o consultantes.

Según mi experiencia, aprender a leer una carta natal, es mucho más difícil que leer una placa radiográfica, o aprender a resolver algebraicamente muchas ecuaciones matemáticas.

9. Sólo le interesa lo que pueda tener uso práctico


La única línea de Astrología que tiene sólo intereses prácticos es la Astrología chanta, y ya hemos encarado este punto, explicando que no es de esa "astrología" de la que vale la pena ocuparse. ¿Acaso no hay -lamentablemente- chantas, en todo campo profesional, por más serio y científico que éste sea.

A la Astrología disciplinar le interesa aportar a que cada persona se comprenda mejor a sí misma, que sea capaz de ver su faz reflejada en el Gran Espejo del Cielo, y que se beneficie de la interconexión cósmica, sabiendo que no está aislada pues existen lazos invisibles -las sincronicidades- que la ligan al Cosmos y a la Vida; que puede responder de modo más hábil y apropiado, que puede realizar grandes cambios en su vida, y que si lo hace, todas sus circunstancias se modificarán también por añadidura; pretende entender las relaciones sistémicas, las vinculaciones entre la naturaleza del hombre y la naturaleza del cosmos, su meta -en suma- es comprender; y sólo con ese objetivo, practicar.




(1) Y si se objeta la analogía como inferencia no válida, recordamos que la razón o ratio es sólo una forma de analogía: "A es a B como C es a D". ¿Acaso la metáfora no está en la base misma de la creatividad científica? Ejemplos de metáforas-analogías en Ciencia: Newton: La Luna es [como] una manzana; Einstein: la materia es energía; Poincaré, Lorenz, Prigogine y otros: el caos es orden, etc.

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