lunes, 21 de mayo de 2018

El FOHAT de H. P. Blavatsky y el Poder del “TZUR TAK” de la Kabaláh


El FOHAT de H. P. Blavatsky y el Poder del “TZUR TAK” de la Kabaláh
Adolfo Ramón Ordóñez

La ‘Doctrina Secreta’ de H. P. Blavatsky y la ‘Creación de la Nada’ concebida e interpretada por la Kabaláh
         
Según H. P. Blavatsky, y muchísimos otros serios pensadores en estas cuestiones filosóficas, de la nada nada puede surgir: ‘exnihilo nihil fit’, y por ende, no existe algo que pueda ser considerado como una ‘creación de la nada’, por más que así lo afirmen tantos religiosos y teólogos.

Helena Petrovna Blavatsky (1831-1891)

         Y, si hemos de tomar las palabras ‘creación’ y ‘nada’ en sus significados más comunes y triviales, estaríamos completamente de acuerdo. Pero si lo que nos interesa es el ‘esoterismo’, y tomamos en cuenta que éste intenta trasmitir verdades muy profundas pero veladas tras las apariencias externas del lenguaje, debiéramos ser más cautos.

Según la Kabaláh, por ejemplo, la Ilusión de una separatividad absoluta, y de la existencia completamente independiente (de ‘Algo’ o ‘Alguien’) que ha emanado de la Esencia Divina, no pudo producirse de la Ideación Pre-cósmica irradiada de dicha Esencia, y por ende, cabalísticamente se acepta que debió ser –de algún modo- creada “de la Nada”.
Y hay aquí un “misterio”, que está relacionado con lo que en la Kabaláh se llama la Creación de la Nada. ¿La verdadera creación ‘ex nihilo’, o de la nada, no podría –por ejemplo- ser un ‘Maya’, en el sentido de ser el Poder o Shakti creador de una “ilusión” en las conciencias manifestadas? Pues está claro, y eso sí es aceptable, que algo que no tiene ‘consistencia real’, puede ser “creado de la nada”. Por ejemplo, uno puede creer que está enfermo, sin estarlo realmente. Una ilusión sí puede surgir “de la nada” en el sentido trivial y literal del término. En todo caso, este tema de la “Creación de la Nada” de la Teología judía, que siempre ha sido objeto de severas críticas, debería ser ‘repensado’ con más cuidado y respeto, y considerado desde otros ángulos, sobre todo ahora que tanto hemos aprendido de la “realidad virtual”, y de la posibilidad de que el Cosmos mismo sea un Holograma, hasta el punto de constituir hoy día una respetable ‘Teoría Cosmológica’. 
También hay otras formas ‘lógicas’ de entenderlo. Así, un físico moderno, pensando en la Mecánica Cuántica, podría hoy pensar las ‘formas-ideas’ en término de ‘estados-funciones de onda’, y la ‘materia’ como el resultado de los ‘colapsos’ de las funciones de onda, como los ‘corpúsculos’ o los quanta. O bien, considerar que en la Teoría Cuántico-Relativista de Campos, se explica la materia como emergiendo a partir ‘de un estado de vacío de los campos’ por la acción de ‘los operadores de creación y de destrucción de partículas’. ¿Es eso tan ‘absurdo’? Un cabalista, traería aquí a colación la famosa guematría de: Dios o ‘Elohim’ = 86 = La Naturaleza = ‘HaTeva’ =  הטבע, que incluye, vía la ‘Hei’ inicial, al Aliento Divino sobre la faz de ‘las Aguas’.
Ahora bien, a fin de convencernos de que los sabios judíos –a los que hemos de recurrir si queremos entender las ‘doctrinas’ judaicas, y no a los menos capacitados- tenían en mente algo más profundo y sutil que la tontería que pretenden los exotéricos,  consideremos lo que explicó [Séfer Ietziráh 1: 14, Aryeh Kaplan, Ed. Mirach, Madrid, 1994, p. 119] el Arí (Rabí Itjak Luria): en la Kabaláh hay dos tipos diferentes de ‘nada’. Un primer tipo, ‘el menos incomprensible’, es Áin (אין) que se aplica a la Sefiráh Keter. Permutando sus tres letras, se obtiene Aní = Yo, lo cual ya nos está sugiriendo el intento de velar una concepción subyacente nada trivial, y similar al ‘Nirvana’ budista, del ‘Yo’ que finalmente se sumerge en ‘un tipo de Nada’. Y el segundo tipo, que está ‘completamente fuera del alcance de nuestra mente’, es el que se aplica al Ein Sof, al Ser Infinito más allá de Keter, que es Éfes (אפס), y se suele traducir por ‘Nada Absoluta’, ‘Cero’, ‘Fin’, ‘Extremo’, ‘Término (de todo lo que existe)’. 
Según el gran cabalista sefaradí Rabí Moshé Ben Najmán (Najmánides, apodado 'el Ramban', 1194-1270), lo único que fue ‘creado-traído de la Nada Absoluta’ fue el hiulí, término similar al ‘hylé’ o ‘Materia Primordial’ de los griegos, ‘el primer estado de la existencia’, un Elemento intangible y sutilísimo, la ‘potencialidad preparada para hacer aparecer una forma y proceder de lo potencial a lo concreto’. 


Pero –según Najmánides- después del hiulí, nada más fue ‘creado de la Nada Absoluta o No Existencia’, sino que todo fue formado y hecho a partir de dicho Elemento. “Luego de crear esta materia prima, Él no creó más, sino que formó e hizo de ella. Todo lo trajo de ella, le dotó de formas y luego lo perfeccionó”. [“Acerca del Estudio del Jasidismo”, editado por JABAD LUVABITCH ARGENTINA, Buenos Aires, 2da. Edición corregida, 1983, Nota N° 58]
Así pues, según la Kabaláh, el Divino “Diseño o este Pensamiento, se vio materializado ‘ex nihilo’ a través de un Poder Especial que no se encuentra en las Sefirot, llamado por el Séfer Ietzirá: Tzur Tak [‘acabado o perfeccionamiento de la forma’]. Sin este Poder, el Diseño habría permanecido en el Pensamiento de las Sefirot y no se habría llevado a cabo. Esto ocurre porque las Sefirot pueden emitir únicamente lo que ellas son, es decir, poderes espirituales, pero no una realidad de entes separados”.  [“El canto del Alma”, Rabí Iejiel Bar Lev, Ediciones Obelisco, Barcelona, 2003, pág. 213]
Luego, las 10 Sefirot sólo contienen la Ideación o “Diseño” de todas las cosas. Y para que una Forma-Idea de la Ideación Precósmica pueda ‘venir a la existencia’, en el sentido de pasar de la esencia-potencial a la existencia-concreta, hace falta un Poder Especial del Eterno.
Entonces, para que existan -tal como los conocemos- tanto el Mundo como nosotros los hombres, capaces de experimentar la materialidad más ‘opaca’ a la Luz Divina, y la separación más completa, son necesarios tres aspectos: 1) la Ideación Divina, 2) el Hiulí, y 3) un Poder Especial del Ein Sof -que luego es trasmitido vía el Rayo de Luz o “Kav”, al Adam Kadmón y al Tetragramaton-, llamado “Tzur Tak”. Además, todo fue formado y hecho a partir de la Materia Primordial, y no ‘creado de la Nada Absoluta’, como suele malinterpretarse.
         Y si lo meditamos un poco (aún sin saber ni un ápice de física cuántica), es natural que la mera planificación de una Forma-Idea (morfé) no baste para dejarla plasmada en la ‘Materia Prima’. También es necesario un ‘Poder Plasmador’ relacionado con una especie de ‘Voluntad Cósmica’, que –además- debe ser capaz de ‘Saber’ si dicha Idea está ‘sincronizada’ con Todo el resto del Universo. Lo mismo que decimos del Macrocosmos, podemos repetirlo para el microcosmos humano: nuestros ‘planes’ para la vida en este plano de materia no son suficientes, sin un Poder o Destino favorable, nada ocurrirá. Es como una ‘frustración de quedarnos sin nada’. Como dijo el General José de San Martín: "Serás lo que debas ser, o si no nada". 
Ahora quisiéramos relacionar lo anterior con uno de los más grandes y difíciles ‘misterios’ dejados -esta vez- por H. P. Blavatsky: el de lo que en tibetano se llama ‘Fohat’.

“El Espíritu (o Conciencia) y la Materia, sin embargo, deben ser considerados, no como realidades independientes, sino como los dos símbolos o aspectos de lo Absoluto, Parabrahman, que constituyen la base del Ser condicionado, ya sea subjetivo, ya objetivo.
El Universo Manifestado, por lo tanto, está informado por la dualidad, la cual viene a ser la esencia misma de su Ex-istencia como manifestación. Pero así como los polos opuestos de Sujeto y Objeto, de Espíritu y Materia, son tan sólo aspectos de la Unidad Una, en la cual están sintetizados, así también en el Universo Manifestado existe “algo” que une el Espíritu a la Materia, el Sujeto al Objeto.
Este algo, desconocido al presente para la especulación occidental, es llamado Fohat por los ocultistas. Es el “puente” por el cual las Ideas que existen en el Pensamiento Divino pasan a imprimirse sobre la sustancia Cósmica, como Leyes de la Naturaleza. Fohat es así la energía dinámica de la Ideación Cósmica; o considerado bajo su otro aspecto, es el medio inteligente, el poder directivo de toda manifestación, el Pensamiento Divino trasmitido y hecho manifiesto…”
[“La Doctrina Secreta”, vol. I, Proemio, Ed. Kier, Buenos Aires, 1962, p. 80]
Siendo Fohat uno de los más, sino el más importante carácter de la cosmogonía esotérica, debe ser minuciosamente descrito. Así como en la cosmogonía griega más antigua, que difiere por completo de la posterior, Eros es la tercera persona de la trinidad primitiva, Caos, Gaea, Eros [que corresponde a la Trinidad kabalística: Éin Sof, el Todo Sin Límites (pues Caos es el Espacio, de χαίνω, abrir por completo, estar vacío), Shejináh y El Anciano de los Días o el Espíritu Santo], del mismo modo Fohat es una cosa en el Universo aún sin manifestar, y otra en el Mundo fenomenal y cósmico. En el último, es el poder oculto, eléctrico y vital, que bajo la Voluntad del Logos Creador une y relaciona todas las formas, dándoles el primer impulso, que se convierte con el tiempo en ley. Pero en el Universo Inmanifestado, Fohat ya no es esto, como Eros no es el ulterior y brillante Cupido alado, o el Amor. Fohat nada tiene todavía que ver con el Cosmos, puesto que éste no ha nacido, y los Dioses duermen aún en el seno del “Padre-Madre”. Es una idea abstracta y filosófica. No produce todavía nada por sí mismo; es sencillamente el poder creador potencial, en virtud de cuya acción el Nóumeno de todos los fenómenos futuros se divide, por así decirlo, sólo para reunirse en un acto místico suprasensible y emitir el Rayo creador. Cuando el “Hijo Divino” [el Universo Ideal] se destaca, entonces se convierte Fohat en la fuerza propulsora, en el Poder activo, que es causa de que el Uno se convierta en Dos y en Tres (en el plano cósmico de la manifestación). El triple Uno se diferencia en los Muchos, y entonces Fohat se transforma en la fuerza que reúne a los átomos elementales, y hace que se agreguen y combinen. Hallamos un eco de estas enseñanzas antiquísimas en la primitiva mitología griega.” [“La Doctrina Secreta”, vol. I, Comentarios (2) A la Estancia V, Ed. Kier, Buenos Aires, 1962, pág. 151-2]


viernes, 23 de marzo de 2018

Curso Inicial de Astrología





CURSO INICIAL DE ASTROLOGÍA


El 4 de Abril iniciamos el Curso. Está aún abierta la posibilidad de cursarlo online. Esta modalidad permite acceder a las clases cuando ustedes puedan.

Temario:
 
Introducción:
La Astrología como Lenguaje Simbólico. La órbita elíptica de los planetas y la relación con los procesos conscientes e inconscientes. Proceso de Individuación. Los Arquetipos (en Luz y en Sombra). Noción de Arquetipo Psicoide y la Ley de Sincronicidad. ¿La Psique es subjetiva u objetiva? Ley de Analogía y Principio de Correspondencia.

Unidad 1:
Los 12 signos zodiacales. Función arquetipal característica. Cualidades psicológicas. Zona corporal de regencia. Flor de Bach asociada. Manifestaciones integradas o en sombra de cada signo. Ejemplos prácticos y ejercicios vivenciales.
Unidad 2:

 
Diferencia entre la función arquetípica de los Signos y de los Planetas.
Función arquetipal de cada uno. Sus expresiones integradas a la conciencia, y las manifestaciones sombrías o compulsivas. Ejemplos prácticos y ejercicios vivenciales.

jueves, 22 de marzo de 2018

Equinoccio

Equinoccio

 Patricia Fernández Acosta

Ayer, ocurrió el ingreso del Sol por el primer grado de Aries, produciéndose un Equinoccio en nuestro planeta.
Hay dos equinoccios anuales. Uno, cuando el Sol cruza el 0° de Aries, y el otro, cuando cruza el 0° de Libra.
'Equinoccio', es una palabra que deriva del latín, de 'aequinoctium' (aequus nocte), "noche igual (al día)".
Los equinoccios son puntos críticos anuales. La palabra 'crítico', tiene la misma raíz de 'cruce' y de 'crisis'. Y sí, efectivamente, los equinoccios son puntos de cruce, pues es el momento del año en que el Sol forma un eje perpendicular con el ecuador y en el que la duración del día es igual a la de la noche en toda la Tierra. En el hemisferio norte, da lugar al comienzo de la Primavera.Y en el hemisferio Sur, da lugar al comienzo del otoño.
La Primavera implica simiente, germinación. Es una época propicia para sembrar proyectos, para iniciar planes a largo plazo.
El Otoño es un período oportuno para las concreciones, las realizaciones, para que algo alcance el Zénit, o culminación (1). Y también, para -como toda culminación-, iniciar la mengua, la declinación. Por eso el otoño nos inivita a soltar lo viejo, lo anquilosado, aquello que no cumpla ninguna utilidad en nuestras vidas.

Con la Primavera en el hemisferio Norte, llega día a día un incremento progresivo de la luz solar y todo lo que esto implica. En las dimensiones anímicas, se fortalece la conciencia como faro de la psique, como el poder de ir iluminando los procesos inconscientes e irlos integrando en la cara más externa de nuestra psique. También irán in crescendo la influencia de las fuerzas 'racionales', quiero decir, las funciones tradicionalmente consideradas por Occidente como ordenadoras y analíticas en el pensamiento.
Con el Otoño en el hemisferio Sur, día a día sentiremos cómo disminuye la luz que tuvimos en verano y va dando paso a la prolongación de la noche. Las fuerzas de lo Inconsciente avanzan sobre la conciencia, bañando sus fronteras, y estimulándonos a abrirnos a ese mundo mítico, simbólico, polosémico. Nuestro lado femenino, más onírico, más abierto a la inspiración, a la intuición, y la receptividad de fuerzas provenientes de otros órdenes y dimensiones.
El orbe o período en que sentimos el efecto energético de los equinoccios, es de tres días: el día anterior, el día en sí en que se produce el cruce, y el siguiente. Como implica un equilibrio inusual entre las dualidades, (día/noche, yin/yang, femenino/masculino, activo/receptivo, luz/oscuridad, inspiración/espiración, sístole/diástole, sistema nervioso simpático/ sistema nerviosos parasimpático, Cielo/ Tierra, etc.), puede que nos sintamos alterados anímica o energéticamente; pues nuestro organismo no sabe a quq aspecto de la dualidad responder... De ahí el 'cruce', de ahí, la 'crisis'.
En un alcance luminoso, los equinoccios son los momentos más oportunos para cosntruir puentes entre las dualidades, para trascender 'grietas' y 'divisiones'. Intentemos meditar
en estos días, para facilitar esta función pontificia. Mis cariños a todos.

Nota: (1) La 'Plenitud' expresiva en el nivel físico se alcanza durante el Solsticio de Verano. Una analogía del mismo en la vida humana se relaciona con la plenitud física que denominamos 'la flor del a juventuid'. La 'culminación' vinculada al Equinoccio de Otoño, incorpora la plenitud anímica, espiritual que sólo adviene con la madurez y el aprendizaje atravesado a través de las diferentes etapas vitales. EStaíra vinculada al Arquetipo del 'Sabio' en Psicología Junguiana y Post Junguiana.

miércoles, 3 de enero de 2018

Carta Natal y Álgebra (Parte V)

Carta Natal y Álgebra (Parte V)
Adolfo R. Ordóñez

“Cerré los ojos, los abrí. Entonces vi el Aleph. Arribo, ahora, al inefable centro de mi relato; empieza aquí, mi desesperación de escritor. Todo lenguaje es un alfabeto de símbolos cuyo ejercicio presupone un pasado que los interlocutores comparten; ¿cómo transmitir a los otros el infinito Aleph, que mi temerosa memoria apenas abarca?................vi una pequeña esfera tornasolada, de casi intolerable fulgor. Al principio la creí giratoria; luego comprendí que ese movimiento era una ilusión producida por los vertiginosos espectáculos que encerraba. El diámetro del Aleph sería de dos o tres centímetros, pero el espacio cósmico estaba ahí, sin disminución de tamaño. Cada cosa (la luna en el espejo, digamos) era infinitas cosas, porque yo claramente la veía desde todos los puntos del universo.”
Jorge Luis Borges, “El Aleph”



Las Álgebras Astrológicas y los Avatares
     
Seguramente, muchos lectores de las Partes I a IV de esta serie de trabajos se habrán preguntado por la 'practicidad' de semejantes sincronicidades astrológicas extragalácticas como las que he planteado. En esta quinta parte trataré de abordar esta delicada cuestión. 
Pero de entrada, diré que existen tres respuestas diferentes:
1) La más importante -para nosotros- es el interés 'teórico' de la 'inteligibilidad' (por mínima que fuese) metafísica y psicológica (en sentido esotérico) que posibilita. 
2) Además, existen obras de Psicología Analítica [por ejemplo, ver Pierre Solié "Sincronicidad y unidad del mundo"] que relacionan al desarrollo Cosmológico desde el Big Bang hasta nuestros días, y el Proceso de Individuación  de Jung. En particular, con los Arquetipos del 'Unus Mundus' y del 'Selbst' (o del 'Self').
Es de éstas dos de las que, efectivamente, me ocuparé.
3) La verdadera 'practicidad' está reservada sólo para ciertos Grandes Adeptos especializados en la Astrología Esotérica. Por ejemplo, en su aplicación a la vida y al trabajo que deben desarrollar los diferentes Iniciados de la Logia Blanca, o en la determinación de los Ciclos Cósmicos pasados y futuros en relación con la Humanidad y el movimiento de las estrellas de la constelación de la Osa Mayor, etc.

Con respecto a 1) y a 2), es importante aclarar lo mejor que me sea posible, el tema de los Avatares o ‘Encarnaciones Divinas’ del Logos, que es muy difícil y misterioso. En el “Bhagavad Gita” de la India, dice Krishna (representando al Logos o Verbo Encarnado): 


Muchas encarnaciones he dejado Yo tras Mí, y muchas dejaste tú, ¡Oh Arjuna! Pero Yo las recuerdo a todas, en cambio tú no recuerdas las tuyas ¡Oh Parantapa!
Aunque soy el nonato e imperecedero Ser, el Señor de todos los seres y cobijo a la Naturaleza, que es mi dominio, también nazco por virtud de mi propio Poder. Cuandoquiera que la rectitud desmaya, ¡Oh Bharata! Y cobra bríos la iniquidad, entonces renazco. Para proteger a los buenos, confundir a los malos y restaurar firmemente la Justicia, renazco Yo, con esa intención, de edad en edad, en cada Yuga. Quien así conozca Mi divino nacimiento y Mis acciones divinas, ya no volverá a nacer cuando deje el cuerpo, sino que a Mi se unirá ¡Oh Arjuna!”.

A fin de llegar a una concepción lo más clara y general posible, y siguiendo las enseñanzas del Maestro Tibetano D.K. 


(en “Tratado sobre Fuego Cósmico”, Alice Bailey, pp. 580-586), digamos que existen muchos Tipos (o Niveles) de ‘evoluciones espirituales’ para las Entidades que están pasando, o han pasado hace más o menos ‘Mahamanvántaras’ universales (de ¡15 cifras de años humanos!) por la autoconsciencia, o sea por la condición humana. 
Y se nos dice (Ídem p. 581) que: ¡Algunas Entidades lo han hecho hace nada menos que miles de Mahamanvántaras, de tal modo que nuestra condición y conciencia relativamente a Ellas, es similar a la que tendría un átomo frente a nosotros!  Por lo tanto, hay muchos Niveles después de pasar por la autoconciencia: el Humano, el Planetario, el Interplanetario, el Solar, el Cósmico (en cierto sentido ‘técnico’, que no viene al caso detallar aquí, etc.).  Cuando una de esas Entidades, luego de muchas encarnaciones, ha trascendido uno de esos ‘Niveles’, se dice que alcanza la ‘Liberación’ (la relativa a ese Nivel), de tal modo que todos los ‘Aprendizajes’ que el mismo tiene para ofrecer ya están ‘Asimilados’. Entonces, esa ‘Entidad’ adquiere el derecho de actuar como Avatar en ese Nivel, y así adquiere el poder de descender nuevamente al mismo (del que ya nada tiene que aprender), pero esta vez como ‘Rayo de Gloria Refulgente’, y realizar así un Sacro-Oficio consistente en aplicar cierto tipo de Energía Espiritual a la Sustancia del Nivel a fin de lograr ciertos efectos previsibles. Sus actuaciones en todos los Niveles permiten la máxima manifestación, en un ‘cuerpo físico denso’ (el cual varía según el Nivel del que se trate) de un Logos Planetario, Solar, etc. (T.F.C., 586), así como ‘la coordinación inteligente de los Cielos estelares’ (T.F.C., 581). Es muy significativo que esta 'máxima manifestación en un cuerpo físico denso' es lo que buscaba Sri Aurobindo, expresándolo como el Propósito de la Supramente descendiendo a la mente, la vitalidad y el cuerpo (además de nuestro cuerpo físico denso, estos 'tres mundos' o planos, constituyen los tres 'subplanos cósmicos' del Cuerpo Físico Denso del Logos Solar). También según la Kabaláh, el Eterno quiso crear este mundo físico denso porque 'quiso morar aquí' (como la 'Shejináh' o Divina Presencia, derivada del vocablo hebreo 'mishján', o 'morada'), de ahí que la Creación halla 'terminado' en este último mundo (pues uno 'para de trabajar' cuando ha llegado a su objetivo).
Se comprenderá que, en consecuencia, hay: 

a) ‘Avatares Cósmicos’ y ‘Avatares Solares’ (que se han liberado de los dos Planos Cósmicos inferiores (el Plano Físico Cósmico, del que nuestros 7 ‘Planos’ son sólo ‘subplanos’; y el Plano Astral Cósmico). Este Tipo de ‘Encarnaciones Logoicas’ fueron siempre identificadas con la Divinidad misma, o con alguna de las tres ‘Personas’ de ‘La Santísima Trinidad’ –y es entendible por su incomparable Condición Espiritual respecto de nosotros-; 

b) ‘Avatares Interplanetarios’ y ‘Avatares Planetarios’ que sólo se han liberado del Plano Físico Cósmico (con sus 7 ‘subplanos’, que son nuestros 7 Planos, desde el plano físico hasta el Ádico); y 

c) ‘Avatares Humanos’ que se han liberado de los 5 ‘subplanos’ inferiores del Plano Físico Cósmico (nuestros 5 Planos, desde el físico hasta el Átmico). 

Sólo de estos últimos b) y c) habló H. P. Blavatsky en “La Doctrina Secreta” (vol. I, Estancia VII, Sloka I) haciéndolas corresponder, al nivel b) a las 5 primeras de las 12 Jerarquías Creadoras. En particular, se refirió al c) al principio del vol. VI (de la edición de Editorial Kier, en castellano). Allí mencionó, entre otros ‘Avatares humanos’ a Krishna, a Buddha y a Cristo (Véase también ISV vol. IV, pp. 272-276). Y como ‘Avatar Planetario’ sólo al ‘Observador Silencioso’, el ‘Iniciador Uno’ (vol. I, Comentario 7 a la Estancia VI) al que suele identificar (por razones esotéricas en las que no entraremos) con el Sanat Kumara (Melquizedek en la Biblia, a Quien Abraham entrega el diezmo luego de luchar con los ‘Reyes de Edom’, y con Quien realiza la ‘comunión del pan y el vino’ según el Antiguo Testamento; y según el Nuevo Testamento, en la Epístola a los Hebreos de San Pablo 7, Cristo fue hecho ‘Sumo Sacerdote’ a perpetuidad, ‘a semejanza de Melquizedek’. ¿Qué quiere decir esto, si no se lo entiende esotéricamente?
El Maestro Tibetano D.K. nos dejó también la sugerencia (Ídem 583) de que Cristo, además de haber sido un ‘Avatar Humano’, fue una vasija (de entre muchas) para un ‘Avatar Solar’ -que se manifestó en particular, aunque no solamente, entre nosotros- con motivo de un incremento en la actividad del centro cardíaco de nuestro Logos Planetario-. Él habría sido la Causa (si estoy en lo correcto) del progreso acelerado –y jamás igualado- (“Tratado de los Siete Rayos”, Alice Bailey, Tomo II, ‘los Cinco Grupos de Almas’, p. 170) de la Mónada-Alma ‘del futuro’ Cristo, debida a su ‘Sagrado Corazón’ que resonaba con el de tan Elevado Avatar que, como ya aclaramos, podemos identificar con ‘Vishnú’, ‘el Hijo’ o ‘2° Persona de la Trinidad Cristiana’ (o Aspecto de Amor-Sabiduría’) a todos los efectos prácticos que nos conciernen, dado lo inconcebible de su elevación espiritual en relación a nosotros, aunque no sea el Principio Infinito o lo Absoluto mismo –sino ‘sólo’ un Rayo del Logos Solar, velado por el Observador Silencioso, “Astrología Esotérica”, Cuadro de las 12 Jerarquías Creadoras, pág. 30-. En efecto, la Mónada ‘del futuro’ Ungido o Cristo –siempre según D. K.- se individualizó en la Lemuria de nuestra ‘Cadena Terrestre’ (la civilización anterior a la Atlántida) y, sin embargo, muy pronto se acercó al progreso del Buddha, individualizado en un ciclo y una época muy anterior,  en la ‘Cadena Lunar’, previa a la actual ‘Cadena Terrestre’. Este Avatar Solar –según D.K.- también fue responsable del incremento en la amorosa ‘actividad del corazón’ –en relación al reino humano- y a la consecuente apertura del ‘Portal de la Iniciación’ para muchos seres humanos. En todo caso, tenemos aquí una forma lógica y esotérica de comprender la exotérica ‘doctrina’ del carácter ‘humano-Divino’ del Cristo. Así como podremos vislumbrar la trascendental relación entre el Ein Sof (Infinito) y Adonai (el Señor); o lo que es lo mismo, entre el Parabrahman e Ishvara.

Astrología, Álgebras Encajadas y Avatares

En las Partes anteriores de este trabajo, hemos mencionado que la geometría de una ‘Carta Natal’ ordinaria se corresponde ‘cartesianamente’ con un ‘Álgebra Natal’, y que nos ha sido trasmitido por Grandes Seres (por ejemplo, por el Maestro Tibetano D. K., a través de Alice Bailey, y su libro “Astrología Esotérica”) que con la ‘Maduración Espiritual’ -o ‘Evolución Iniciática’- de cada Ser en el vasto Cosmos, tanto en lo espacial como en lo temporal, van cambiando los ‘Astros’ más profundamente ‘sincronizados’ (en el sentido de Carl Jung), o ‘entrelazados’ (en el sentido de la Física Cuántica) con su Vida. Ello se traduce en una expansión del ‘Álgebra de su Vida’, hasta ir formando una torre de subálgebras ‘encajadas’ (de las cuales puede haber varias…)
ת⫋...⫋'א⫋א


Ahora quisiéramos vincular esa información abstracta con algo muy esotérico y espiritualmente muy importante: El misterio del Advenimiento sobre y entre nosotros (y el Cosmos) de la Jerarquía de los diferentes tipos de Avatares o “Encarnaciones Divinas”.
Antes de poder tener siquiera un ‘vislumbre’ de tan Trascendente Asunto, debemos comprender ciertas doctrinas esotéricas referentes a cómo ‘el Principio Infinito’ ha devenido en las manifestaciones de los ‘Poderes Finitos’  que nos cobijan, aparentemente, mediante la ‘acción finitizante’ de un ‘Yoga-Maya’ del Brahman (como se llama en la Sabiduría de la India, clarificada por la Magna Obra de Sri Aurobindo; o lo que es muy similar, mediante los numerosos ‘Tzimtzumím’, o ‘contracciones-ocultamientos’, ‘finitizantes’ del Or Ein Sof, o ‘Luz Infinita’ de la Kabaláh caldeo-hebrea). [Recomendamos si se desea mayor claridad, ver los tres vídeos sobre ‘Kabaláh y Doctrina Secreta’, en YouTube de nexocielotierra]


Recordando el ‘poder conceptualizante’ de los mathemas, que explicamos en la Parte III, veremos que, desde el punto de vista del mathema ‘algebraico’ arriba mencionado, lo anterior, se puede concebir como un pasaje o ‘contracción’, desde la Desconocida Álgebra ‘Tav’, hasta la conocida ‘Álef’, o bien, usando el griego, desde la Desconocida Álgebra ‘Omega’, hasta la conocida ‘Alfa’ nuestra. Es posible, incluso, detallar más este ‘Yoga-Maya’ auto-ocultante de lo Infinito en lo finito.
Recordemos que en cada una de estas Álgebras, operaba un ‘corchete de Lie’ [A, B]. Ahora bien, una ‘estructura de álgebra’ implica la existencia de una ‘estructura de espacio vectorial’ subyacente, con una ‘suma de vectores’  A1+A2 , y un ‘producto de escalares por vectores’, (a+ib)A. Los 'escalares' son números complejos, del tipo a+ib, donde a y b son números reales, y donde i = √-1 es la 'unidad imaginaria' que representa un giro de 90° en sentido antihorario en el plano de los puntos de coordenadas (a, b).  El efecto de este producto es hacer girar al vector A por dicho plano, el de coordenadas (a, b), lo cual hace variar los ángulos entre los vectores (o los 'aspectos' entre los Astros correspondientes). Es decir, que tiene también, además del producto-corchete, otras dos operaciones algebraicas. Se demuestra que cada espacio vectorial puede tener dimensión finita o infinita. En cualquier caso, existe una ‘base’ de vectores, A1, A2 ,…, An  dónde n es un ‘número cardinal’ finito o infinito, según sea la dimensión. Que esos vectores sean una base, significa que cada operador (o vector) A del Álgebra, se puede escribir como una única ‘combinación lineal’ del tipo:
A = a1 A1 + a2 A2 + …+ an An
B = b1 A1 + b2 A2 + …+ bn An
En particular, cada ‘operador producto’
D = [A, B] = d1 A1 + d2 A2 + …+ dn An
De donde se ve que los dk  son números complejos que son funciones (o sea, que dependen de) los números complejos ai y de los bj.
Por la misma razón, se tiene (para ciertos números complejos ckij con i,j,k variando de 1,...,n, llamados las 'constantes de estructura del Álgebra')
[Ai, Aj] = c1ij A1 + c2ij A2 + …+ cnij An = Dij
Luego, cada [Ai,  ] puede concebirse como una función o en un holomovimiento dentro del Álgebra, que transforma o ‘mueve’ cada Aj (e incluso cada B) en otro operador Dij.
Además, añadiendo cada vez más 'constantes de estructura' ckij no nulas, lo que implica aumentar la dimensión del espacio vectorial, iremos obteniendo álgebras cada vez más inclusivas.
Y recíprocamente, anulando (haciendo valer 0) a las últimas constantes, produciremos el efecto de ir ‘contrayendo’ el Álgebra desde Tav (u Omega) hasta Álef (o Alfa). ¡El Infinito parece ‘reducirse’ a lo finito! Pero, en realidad, es una ilusión, pues basta darle valor no nulo a las últimas constantes, las que llegan hasta infinito, para recuperar la Infinitud.
En verdad, puede decir un Avatar: “Yo soy el Alfa y la Omega”.

OM - OM - OM


domingo, 31 de diciembre de 2017

Las Fiestas de Fin y Comienzo de Año


Las Fiestas de Fin y Comienzo de Año

Por Patricia Fernández Acosta
El valor de los rituales

Hoy asistimos al ritual anual de despedida de un año, y bienvenida de otro.
Como no tenemos educación (palabra proveniente del latín, "educir"), en el sentido altamente significativo de los rituales, solemos atravesarlos sin pena ni gloria, como una ocasión anual que se mezcla con tantos otros semejantes (el ritual del cumpleaños, de un nacimiento, de una muerte, de las Pascuas, de  Pésaj, Navidad, del día de la Madre, del día del Padre, y otras). 
La finalidad de este artículo es intentar conectarnos con ese saber interno acerca del sentido del ritual, educir de nosotros mismos su carácter, sus posibilidades, pues en el fondo, intuimos que algo se esconde en ellos, sino, no los haríamos.
El matiz particular de algunas de estas ocasiones rituales recién citadas, como la que nos convoca hoy, la 'Fiesta de Fin y Comienzo de Año', es su carácter colectivo, es decir, el hecho de coincidir, y compartirlas planetariamente, de ahí, la potencialidad de su fuerza si tomáramos conciencia de la oportunidad que conllevan.


Los rituales, consisten en una serie de acciones, con un cierto orden, realizadas cíclicamente, y poseedoras de un alto sentido simbólico. La palabra 'ritual', proviene del latín ("ritus"), y se considera que deriva de la misma raíz (indoeuropea, 'ar-') que palabras como "ritmo, orden, aritmética", y arte (la 't' y la 'd' son intercambiables fonológicamente) . Esta raíz significa 'movimiento, acción, ajuste'.
Yo agregaría, como psicóloga que los incorpora en su terapéutica, que el ritual, es una acción, dada en un cierto orden, en un cierto momento anual, la cual, realizada a conciencia, permite un entretejido o enlazamiento entre las dos caras de la realidad, la manifiesta y la inmanifiesta, la consciente y la inconsciente, la receptiva y la activa, la espiritual y la material, la masculina y la femenina... de ahí su efecto 'ordenador', de 'ajuste', bello, alquímico y sanador.



Si en cambio, los rituales, los atravesamos mecánica y automáticamente, aunque estemos llenos de buenos deseos, pero sin comprensión de la profundidad implicada en los mismos, hacemos que toda esa potencialidad se pierda y desvanezca. Y esto lo sabemos. Por eso, sentimos que cada año es igual, que no cambia nada, que los realizamos más por un compromiso (familiar, social, etc.) que por otra cosa, o como una ocasión para evadirnos y 'saltearnos', aunque sea por un día, las preocupaciones cotidianas... Esto nos deja con un sentimiento de vacío creciente. O, con una expectativa de creencia infantil:  Quién sabe, tal vez, algún poder 'mágico' nos ayude a borrar 'todas las pálidas' del año, y a lo mejor, de verdad,  el año próximo venga un poco mejor que el anterior... Sucede que cuando nuevamente comprobamos que no es así, nos volvemos escépticos, cínicos, y nuestra Personalidad envejece, pierde frescura, y sensibilidad, y el sentimiento de vacío existencial se incrementa. Conocemos bien este paisaje, pues es nuestra vista cotidiana. 

 Como expresaba Mircea Eliade, filósofo, mitólogo, historiador de las religiones y novelista rumano
(1907/1986), sólo un ritual, vivido con unión de corazón y mente, verdaderamente en 'el Presente', tiene la posibilidad de instalar un Espacio y un Tiempo Sagrados ("Illus Tempus"), los cuales, mediante este casamiento 'externo/interno', 'espiritual/material', 'temporal/atemporal', 'espacial/ubicuo', tiene la potencialidad de una genuina Renovación mental, emocional, física, espiritual.
Cuando éste es el caso, cuando atravesamos el Ritual atravesados por este intenso alcance simbólico, accedemos a una transfiguración, una renovación en espíritu, alma y carne.
De modo que los invito a un cambio, a abrir nuestros corazones al Ahora.


Fin de Año y Comienzo de Año

Un año, posiblemente sea el análogo de 'un día', 'una jornada', para nuestro Planeta Tierra. Y sentimos que las últimas 'jornadas' planetarias vienen cargadas con una intensidad y cambios que a veces sobrepasan nuestra posibilidad de metabolización individual.
Para nosotros son trescientos sesenta y cinco días. Y frente a un Nuevo Año, nos llenamos de expectativas esperanzadoras sobre lo porvenir.
Últimamente se incrementa el sentimiento de red, de constituir una gran Familia (humana), y estar acompañados por Reinos hermanos, siendo nuestro hogar, el Planeta. 
Por supuesto, hay toda otra franja de la población, que corre en sentido contrario, separándose más y más del Planeta, de los otros Reinos, y de los mismos congéneres. Esta separatividad, sólo puede ir acompañada de enfermedad anímica y física. Y la demostración es la contaminación creciente, y la emergencia ecológica en la cual nos encontramos.
La contracara, es que esta emergencia planetaria, despierta cada vez más y más conciencias hacia un sentimiento y percepción de red, entrelazamiento, conexión.
El Planeta nos necesita, los demás reinos nos necesitan. Y nosotros los necesitamos a ellos y al Planeta.
¿Han vivenciado el incremento amoroso en la comunicación con los diferentes reinos? Es muy
conocido el efecto terapéutico de ciertas especies en los seres humanos; así como la reconstitución anímica y física que sentimos cuando pasamos una temporada rodeados de naturaleza. Y viceversa, los animales necesitan de nuestro amor, la naturaleza necesita de nuestra atención. Y este vínculo se está incrementando con las llegadas de nuevas energías estelares.


De modo que como cierre del año, les propongo dos tipos de balances: uno personal, y otro planetario. 
-Revisar qué aspectos de nuestra propia naturaleza humana necesitan de observación, exploración, y comprensión, al vincularnos con los demás y nosotros mismos.
-Estar atentos a en qué podemos colaborar con nuestra propia especie, las especies hermanas, y el Planeta mismo.
Es un tiempo de necesidad. 
Ahora sí, levantemos las copas, y brindemos a conciencia, por un año mejor! Bienvenido, Año Nuevo. Damos las gracias por los aprendizajes, y todas las enseñanzas, que nos deja el que termina.
Bendiciones para todos.



martes, 12 de diciembre de 2017

Carta Natal, Geometría y Álgebra Natales (Parte IV)

Carta Natal, Geometría y Álgebra Natales (Parte IV)
Dr. Adolfo Ramón Ordóñez

Espacio-Tiempo y Cosmología
La idea básica de la Cosmología, es que todo nuestro Universo (con cientos de miles de millones de Galaxias) proviene ‘del’ Big Bang, o quizás de ‘los’ múltiples Big Bangs, que desde ‘ese’, o ‘esos’ Puntos Primordiales,  va emergiendo Todo vestido de luz y con su ‘Celestial  Librea’ espacio-temporal. Solemos pensar en ‘la Nada’ como en un ‘espacio vacío’. Pero no es ése el caso en la teoría estándar, sino que justamente, el espacio y el tiempo observables y mensurables, surgieron en el (o los) Big Bang(s).
En realidad, hoy en día, la reducción ‘al’ Big Bang es de tipo metodológica, y sirve para fijar un punto de partida. Sería similar a decir que ‘la Matemática empezó en Grecia’ (en rigor, sólo sabemos que ahí descubrimos los primeros ‘sistemas axiomáticos’, y las primeras ‘demostraciones lógicas’ de la Matemática). Pero se sabe que la Matemática no empezó allí, sin embargo [por conveniencias que tienen que ver con la sobre-valoración de lo lógico-formal por parte de quienes no captaron –y por ende no admitieron- la esencia ‘nunca completamente formalizable’ de los ‘mathemas’], marcamos como ‘inicios’ las demostraciones aisladas de los Pitagóricos, y los Elementos de Euclides. Hoy ya existe incluso la posibilidad de entender al Big Bang sin la ‘singularidad inicial’ (donde no valen las Leyes físicas), y como un fenómeno más.
La metáfora que se suele hacer aquí es la de ‘la tela de una araña’ emergiendo del interior del cuerpo de la misma araña. Es decir, la tela de espacio-tiempo (porque en Física el espacio-tiempo medible es como un tejido), es un tipo de “campo” que va surgiendo del ‘Punto Primordial’ del (último) Big Bang, así como germina un Loto a partir de su semilla o ‘botón’.


El Big Bang (o Gran 'Explosión') inicial que dio origen a nuestro Universo
El substratum de nuestro Universo –según la Física- surgió de un Punto Primordial y fue expandiéndose exponencialmente, de una forma muy acelerada, y luego siguió extendiéndose más lentamente, y aún lo sigue haciendo ahora, según demuestran empíricamente los experimentos muy precisos y detallados hechos con ‘supernovas’, estrellas que –como parte natural de su evolución dinámica- han explotado. Observemos, entonces, que no es el caso que no había ‘nada’ dentro del espacio, porque el mismo espacio-tiempo (por lo menos, el ‘observable’ para nosotros, aquel cuya radiación nos ha llegado) surgió en el Big Bang.
Podemos preguntarnos: “¿Pero de dónde surgió el espacio-tiempo?” Bueno, esto nos obliga a meditar acerca de la probable ‘infinitud’ del Espacio y de la Duración ‘trans-temporal’, ambos inobservables y ‘en abstracto’, así como de una Realidad más profunda, que se deja entrever  en la matemática de la Cuántica.
Es un Espacio de infinitas dimensiones, donde hay un Movimiento mucho más abstracto, al que David Bohm denomina el Holoflujo o la Holokinesis, y que contiene tanto el movimiento de las partículas que nosotros llamamos ‘materiales’, como el movimiento vibratorio de los campos de materia o ‘campos fi’ (cuyos “cuantos” son las partículas), y también incluye todo lo que nosotros llamamos ‘campo psí’, de información activa, más sutil, e incluso contiene aquellos aspectos del Todo que podríamos considerar ‘Espirituales’.
El Universo es esta Holokinesis, esta Totalidad dinámica, es un Movimiento que hace que el Todo se refleje en cada Parte.


David Bohm (1917-1992) Uno de los físicos más brillantes del siglo XX
Espacio y Tiempo holográficos
La Física Cuántica nos enseña que en el Universo hay una dualidad onda-corpúsculo. La función de onda ‘psí’ vibra en lo potencial e invisible; y lo material aparece actualizado y visible corpuscularmente. Cada vez que una “potencialidad que 'sube y baja' ondulatoriamente”, se actualiza, lo hace como una “manchita” en la “pantalla” visible del mundo físico.
Esas ondas de probabilidad que son los estados, no es que ‘están’ en el espacio y en el tiempo finito dimensionales.  Nosotros le damos una realidad ‘de cuatro dimensiones’ al espacio y al tiempo, lo que no corresponde a su verdadera esencia. En rigor, se trata de meras apariencias. Fíjense: si tenemos dos partículas actualizadas y 'localizadas' en el espacio ‘ya están separadas, una a cierta distancia de la otra’, decimos. Sin embargo, aprendimos que existe la ‘no localidad’ o contextualizad a la distancia, y lo que le pasa a una partícula en un lado, repercute en la otra, que puede estar muy lejos. ¿Entonces, están ‘separadas por el espacio’, o no lo están en absoluto?
Y si algo así ocurre con el espacio, también debe ocurrir con el tiempo. Una de las tantas cosas buenas que nos enseñó Einstein es que el espacio no se puede separar del tiempo.
Nos preguntamos: ¿Esto quiere decir, entonces, que el futuro puede estar 'entrelazado' con el pasado? La respuesta es: Sí, por supuesto.
Debe haber alguna especie de entrelazamiento en el tiempo. Pensemos en la holografía temporal: Esto significa que la totalidad del tiempo puede estar reflejada holográficamente en cada momento. ¡Imagínense, esto nos hace ‘pensable’ la ‘profecía’ como algo posible! ¿Se dan cuenta?
La Realidad, empieza a verse como una Totalidad Indivisa donde están incluidas la materia, la psique, el Espacio Cósmico, todo… El Abismo Cósmico empieza a parecerse a algo Subjetivo, como un Inconsciente Cósmico, del cual las estrellas son como pequeñas ‘afloraciones’ conscientes de luz. Y esto que llamamos ‘Espacio vacío’ quizás sea una mera Subjetividad Profunda, un Principio de Conciencia (o Inconsciencia) Profunda. Los hindúes siempre llamaron a esto Shiva-Shakti Tattva, el Principio Raíz de toda forma de conciencia y de fuerza o poder.
Observemos cómo estas ideas llevan una a la otra. Se abren posibilidades extraordinarias ante nosotros. Así como los humanos estamos ante peligros inminentes –si no se realizan cambios de estado individuales que se vayan ampliando hacia lo colectivo-. La crisis siempre puede verse como oportunidad. Generalmente los cambios se hacen a último momento, cuando la crisis es tan grande y fuerte que uno ya no tiene evasión posible, entonces, ahí, ante el abismo, uno cambia porque no tiene más remedio. ¡Ojalá éste sea nuestro caso! Porque no sería nada bueno perdernos las posibilidades maravillosas a las que también nos da acceso esta época y sus 'dificultades', con estas Ideas tan extraordinarias 'aguardando' para proyectarse a través nuestro en el 'teatral' devenir en el escenario mundial.

Holokinesis, Vida, Mente y Conciencia

¿Cuál es la relación entre el enfoque cuántico, que es tan ‘Taoísta’, y la cosmología evolutiva, que busca ahondar en las profundidades del movimiento de lo temporal, que quiere ver los principios cuánticos, pero en evolución?

David Bohm dice que es natural pensar que en la Holokinesis está todo, incluyendo la vida, la mente y la conciencia. La Holokinesis lo abarcaría todo. Es un concepto muy difícil de trasmitir, salvo matemáticamente, porque es sumamente abstracto. En un holograma el todo se halla envuelto en cada parte, pero estáticamente. En la Holokinesis se da esa misma relación entre el Todo y sus partes, pero dinámicamente, es “un movimiento evolutivo holográfico”, un Movimiento abstracto-absoluto, en un Espacio abstracto–absoluto, y que  correspondería analógicamente con una especie de “Conciencia Absoluta”. De nuevo, la Física se adentra en la Metafísica. Bohm dice que no tiene sentido hablar de “materia viva” y “materia muerta”. Lo que sí, la vida se “despliega” como sucede con el hilo de un carretel. Hay un determinado momento en que la Holokinesis despliega o des-envuelve la vida en ciertos planetas, que previamente se hallaba “plegada” (envuelta como el hilo en el carretel, sólo que holográficamente). Pero esto es abstracto, sucede del mismo modo en que se “actualiza” un electrón a partir de una función de onda dentro del “espacio abstracto” de todas las posibles funciones de onda.

Es decir, la Vida “es” (potencialmente en la Holokinesis) y “viene a la existencia” cuando se actualiza. Esto no niega que haya una evolución. Muestra que la evolución sigue su etimología, que es “evolvere”, des-envolverse, “desenrollarse”. Esta idea de la evolución está también en la cuántica, de hecho la ecuación de Schrödinger que rige la dinámica de las funciones de onda, se llama “ecuación de evolución”, aunque no es evolución en un sentido “Darwiniano”. Es una evolución consistente en un incesante plegamiento y desplegamiento cíclicos en el tiempo, y holográficamente cinéticos. Decía el Cardenal de Cusa: “La Eternidad pliega y despliega la sucesión” –citado por el mismo Bohm-


Nicolaus von Kues o Nicolás de Cusa fue un teólogo y filósofo, considerado el padre de la filosofía alemana y personaje clave en la transición del pensamiento medieval al del Renacimiento.
Astrología y Panteísmo
Recordemos esa expresión que tantos autores han citado a lo largo de la historia, y que tanto le gustaba citar a Jorge Luis Borges: ‘Dios es un círculo cuyo centro está en todas partes y la circunferencia en ninguna’. El ‘centro’ está en cada uno de nuestros corazones, así como en cada átomo, y el ‘límite’ o la ‘circunferencia’, no se halla en ningún lugar. La ‘Inmanencia’ y la ‘Trascendencia’ Divinas, respectivamente. Y también nos recuerda a la ‘Cadena de Álgebras crecientes’ (cada una representada por una Álef, en homenaje al célebre cuento de Borges)  hasta el Álgebra de lo Desconocido (la Tav).

El Panteísmo, por lo general, y en todas las épocas, fue muy poco entendido. Al pobre Baruj Spinoza lo excomulgaron de la comunidad judía por incomprensión de la parte de la Verdad que él realmente enfatizaba. El ‘pan-teísmo’ dice literalmente que ‘Todo es Divino’, que ‘Dios es Todo’. Esto no quiere decir que sólo las estrellas, los planetas, las plantas, los animales, el clima y los vientos, y nosotros mismos somos ‘divinos’. Quiere decir que ‘Todo’ es divino, que no hay nada que no tenga su fundamento fuera del Principio Infinito (para no generar controversias con la palabra ‘Dios’), al que -en apariencia- sólo empequeñecemos atribuyéndole cualidades finitas. Sin embargo, un sabio como Sri Aurobindo, nos explicaría que Spinoza concibió al Ein Sof, lo Infinito de los kabalistas judíos, similar al Absoluto o Parabrahman de los vedantinos de la India, pero no reconoció su doble carácter esencial: el de lo Siempre Inmanifestado, y el de su 'Tzimtzum' (contracción u ocultamiento, en hebreo), o su actualizante expresión manifestada, a través del Yoga-Maya ocultador, o la Energía Cósmica o Luz del Logos o Verbum, del Adonai judío, o el Ishvara de la India.

Astrología y Fatalismo
Otro asunto importante es el del supuesto ‘fatalismo’ de la Astrología exageradamente ‘predictiva’. Cuando el Álgebra Natal opera de manera azarosa, entonces, nuestro destino es guiado por lo que George Ivanovich Gurdjieff (1866-1949) llamaba la ‘Ley de accidentes’. Es decir, uno vive sus estados psicológicos de manera tal, que nuestro destino nos hace ‘ir a los tumbos’ –por decirlo de algún modo-. Sin embargo, también podemos llegar a ‘canalizar’ nuestro destino de un modo mucho más creativo, rico y significativo.
Lo único que hay de “fatalismo” sería que una persona cuyos estados están ‘caotizados’, tendrá una vida ‘a los tumbos’, pero igual se cumplirá su destino. Será el destino ‘calculable’ que le corresponde a su álgebra natal actuando sobre estados muy ‘inadecuados’, pero se cumplirá tan ‘matemáticamente’ como que dos y dos son cuatro.
¿Y acaso no dependemos del exterior? ¡Ah, eso dependerá de si los estados están sólo condicionados por los estímulos que nos vienen desde el exterior, y todo varía en función de los estímulos externos! Pero, si ha despertado en nosotros la percepción de un ‘eje’ interno profundo, ello puede llegar a amortiguar completamente el efecto ‘sacudidor’ de esos estímulos externos. Por ejemplo, tomemos el caso de una persona que pierde toda su riqueza en una bajada de la Bolsa. Hay algunos que se suicidan. Y hay otros a los que esa situación les cambia la vida, y te dicen: “A partir de ese momento empecé a ser feliz.”
Entonces, todo depende de cómo uno toma las cosas.

 Correlaciones 'No Locales’ y Efectos Causales
¿Cómo actúan los astros o planetas Pj (variando el índice j) sobre el psi (ψ),  que a su vez actúa sobre el campo fi (Ф)? Eso dependerá de nosotros; del factor personal y del arte de vivir. Es decir, de la ‘Ciencia de la vida’ y del ‘Arte de vivir’ (que es mucho más que ‘Física Cuántica’).
No negamos que existan otro tipo de factores que afectan al hombre. Por ejemplo, si cae un meteorito a la Tierra de un diámetro de más de 10 km, puede ocasionar una extinción masiva. Se dice, de hecho, que eso es lo que sucedió hace 65.000.000 de años con los dinosaurios. ¡Vaya entonces, si puede haber efectos causales provenientes del cosmos!
Nosotros, según la Biblia, fuimos tomados del barro ‘de la tierra’. Sin embargo, Carl Sagan pretendió ser menos ‘mítico’ y más ‘logoico’ y específico: nos decía que, en realidad, somos polvo ‘de las estrellas’. Yo agregaría que somos “polvo cuántico” de varias generaciones de estrellas y del último Big Bang. Esto quiere decir lo siguiente: ¿Dónde fue hecho cada átomo que forma parte de nuestros cuerpos? Cada átomo de nuestros cuerpos fue hecho en las estrellas. Muchos de estos átomos ni siquiera fueron hechos en las ‘condiciones normales’ de las estrellas. Por ejemplo, los elementos más pesados como el zinc (que forma parte de nuestros cuerpos), no se pueden construir en las estrellas: éstas no son suficientemente calientes para las reacciones ‘termo-nucleares’ que se necesitarían; los átomos de zinc se crearon gracias al calor generado en las explosiones de las supernovas, las cuales ‘al morir’ dejaron mucho material diseminado por el espacio. Más aún, si nuestros cuerpos están constituidos en su mayor porcentaje de agua, cuya molécula está formada por un átomo de oxígeno y dos átomos de hidrógeno. Ahora bien, éstos últimos sólo pudieron formarse a las altísimas temperaturas que hubo sólo muy cerca del Big Bang mismo. Se sabe que este material, después se contrajo gravitacionalmente, y así se produjeron las estrellas y los planetas.
Hablábamos de meteoritos, entre otros efectos causales, también podemos considerar la existencia de rayos cósmicos, o de los efectos de la luna sobre la marea o la reproducción de muchas especies. También están los efectos causales electromagnéticos de las partículas cargadas que vienen del Sol. Todo esto, entonces, forma parte de las relaciones de causa-efecto. Recientemente, un grupo internacional de científicos en la provincia de Mendoza logró probar categóricamente que a la Tierra llegan ¡partículas provenientes de otras galaxias, y no sólo radiaciones electromagnéticas!
Pero aparte de estos efectos causales, la Cuántica nos da la posibilidad de pensar que hay correlaciones no locales,  a las que Carl Gustav Jung, apoyado por su paciente y luego amigo, el Premio Nobel 1945 de Física Cuántica, Wolfgang Pauli, llamaría 'influencias acausales' o 'sincronicidades', que hay entre nosotros y las estrellas de donde provienen los átomos que componen nuestros cuerpos. Entre los estados de nuestra psique-soma, que es parte del cósmico (ψ-Ф), y las posiciones de los astros (Pj) en el cielo con respecto a nosotros. Todo provino del Big Bang, y allí estaba todo cuánticamente entrelazado. Entonces, todos nosotros llevamos envuelto el universo entero dentro de nosotros.


Jung a la izquierda y Pauli a la derecha
¡Qué contradicción que la Ciencia acepte que está todo correlacionado (porque venimos todos del Big Bang), que hay un entrelazamiento de tipo cuántico (y también posibles generalizaciones naturales de los campos morfogenéticos, tal como plantean Sheldrake y Bohm a nivel del Cosmos), y por el otro, que muchos científicos cataloguen 'sin más' de “seudociencia” y “superstición” a las correlaciones a las que se refiere la Astrología!
Nuestros átomos se hicieron en el ‘Atanor Cósmico’ (parafraseando a la Alquimia). ¿Si todos los átomos se hicieron en los “hornos astrales” del Universo, y repito si todo está correlacionado, y si nuestros cuerpos se hicieron en las estrellas, porqué sería absurdo o impensable hablar de correlaciones entre las posiciones relativas de las estrellas y nuestros estados 'interiores' y cuerpos 'exteriores'?
Sí ‘se puede decir’ que las correlaciones de los átomos que componen el ADN tienen que ver con nuestros rasgos, con nuestro temperamento, con nuestra propensión o no a ciertas enfermedades. Esto sí es aceptado por la ciencia. Pero si miramos al cielo, y buscamos correlaciones… ¡Ah! eso, la ciencia no lo acepta, y encima, lo considera ‘oscurantismo’. ¿Será porque desde el espacio el cielo parece oscuro? Yo, particularmente, no lo entiendo. Menos mal que soy universitario y científico, ya que ‘ser universitario’, entre otras cosas, implica el tener y ejercer la capacidad de pensamiento crítico, la capacidad de pensar libremente y por sí mismo.
Considero –junto con Jung, David Bohm, y tantos otros científicos- que no se puede separar tan categóricamente -como se pretende- lo que es una ‘Ley Física’, de lo que es una ‘Ley Psíquica’. Lo social y lo cultural están sincronizados y envueltos holográficamente en nuestro cerebro.
Lo mismo que pasa cuánticamente, por ejemplo, que en el electrón está envuelto todo el átomo; sucede en el ser humano: En nosotros está envuelta toda la cultura. ¿Entonces, es tan diferente la Física Cuántica, de la Antropología o de la Sociología?
La estructura arquetípica aparece tanto en la Matemática como en la Física, en la Psicología, la Sociología, etc. Porque, en el fondo, es el hombre el que oficia como intermediario de todo eso. El que no ve los mitos y arquetipos detrás de las “teorías científicas” es bastante necio –como es el caso de Stephen Hawking y otros, cuya ‘serie de infinitos universos sin principio ni fin’, parece tomada de “la Doctrina Secreta”, o de la antigua India, o del Tibet, o de los ‘Svabhavikas’ de la más antigua escuela buddhista de Nepal- ¿No les parece?

Astrología, No Localidad, y las Cuatro Fuerzas de la Naturaleza
Una crítica bastante frecuente que se suele hacer a los astrólogos es: “ah, vos decís que ‘sos’ de tal signo, pero en realidad, cuando vos naciste el sol no estaba proyectado ahí, por el tema de la precesión de los equinoccios.”
Si uno explica la realidad con un Principio de Complementariedad, no sólo desde lo corpuscular, sino también desde lo ondulatorio (que según dijimos involucra infinitas dimensiones), como si el zodiaco fuera una especie de ‘piano circular’, donde al pasar girando los astros van sonando las correspondientes notas musicales (la “Música de las Esferas” de los pitagóricos). La cuestión no está en considerar meramente los alineamientos planetarios, ni en ver si el Sol cuando yo nací estaba en la constelación de Cáncer al proyectarlo sobre la bóveda celeste, o se proyectaba sobre otra constelación, debido a la precesión de los equinoccios. Lo importante aquí es considerar la nota que sonaba en ese momento, lo “ondulatorio” y no lo “corpuscular”. Cuando yo nací, no me queda la menor duda de que “estaba sonando” la nota canceriana. Siempre estuve rodeado de mujeres (y con la mayoría tuve muy buena relación). Dicté mis clases en Facultades de Ciencias Exactas, donde cada vez hay más mujeres, colegas y alumnas, salvo raras excepciones –cada vez más raras-.
Volviendo a la pregunta, les voy a poner una analogía. Supónganse que tengo frente a mí un cuadro de Charly García y tengo una guitarra. ¿Qué, no puedo tocar una zamba folclórica porque tengo enfrente a Charly García, en vez de tenerlo a Atahualpa Yupanqui o a Falú? ¿Hay algún problema que quiera tocar otro ritmo por el hecho de que esté el cuadro delante de mí? Evidentemente, no. Lo mismo pasa con lo astrológico. Si se da el alineamiento zodiacal o no, es un aspecto que podría tener importancia en cuestiones corpusculares-newtonianas, pero no todas las cuestiones astrológicas pasan por ahí… Y éste es el problema de los físicos. Piensan “¿Cómo va a influir en mí un planeta o una estrellita ubicada allá tan lejos? Eso es ridículo. Si consideramos la influencia gravitacional, es mucho mayor la fuerza de la mano del médico que me está atendiendo, que la que tiene un planeta, por más de que sea Júpiter. Si consideramos la fuerza electromagnética tampoco se trata de ésta –salvo la influencia solar-. Y con respecto a la fuerza nuclear mucho menos. Ni la fuerza nuclear fuerte, ni la fuerza nuclear débil explican lo astrológico. Y éstas son las cuatro fuerzas conocidas que hay en el Universo.” Por eso, para ellos, es inconcebible el accionar de lo astrológico.

Aquí está el problema. Ellos están considerando solamente los aspectos causales y de la física clásica, mientras que hay correlaciones cuánticas no locales, del estilo de las dos partículas que se separan, o de los gemelos. Y la “no localidad” (o “contextualidad a distancia”), es la que, seguramente, está funcionando aquí, lo cual es perfectamente concebible. Es este tipo de correlación lo que actúa poderosamente en lo astrológico. Ya que nuestros cuerpos están hechos de materia estelar surgida de un mismo Punto Primordial (el del último) Big Bang es lógico que estemos correlacionados. Esa 'inseparabilidad' entre las estrellas y nosotros se trata de algo muy “lógico”. Por eso, la lógica va a favor de la Astrología, no en contra. ¡Y es la misma lógica de la que se vale la Ciencia!

Distinción entre “energía” e “información”

Hoy que ‘lo energético’ está tan en boga, no debemos confundir, la energía con la información.  Hay materia, hay energía (aunque Einstein, mostró que ambas son equivalentes e intercambiables) y hay información. La función de onda cuántica tiene información. Esta ‘información’, si bien parece algo puramente mental y subjetivo, la Cuántica nos enseña que, sin embargo, puede llegar a ser un ingrediente muy activo también en la Naturaleza y el Cosmos objetivo. Como en el ADN celular, por ejemplo.

En todo sistema abierto se intercambia materia, energía e información con su medioambiente. Si fueran lo mismo todos los “eruditos” serían “liberados vivientes”, seres “realizados”. Y sabemos que no es así, un cambio de información no supone una transformación energética. Para ser más exacto, si bien el almacenamiento y procesamiento de información –digamos sobre “alquimia” en sentido psicológico- supone un gasto energético por parte del cerebro, ello no equivale a la cantidad y calidad energética necesaria para una “transmutación” psicológica. Para poner un ejemplo más simple, podríamos pensar en un objeto tele-dirigido. Supongan que tenemos una lanchita de juguete que podemos manejar a control remoto. Lo que hacemos es mandar una onda que tiene una “información”, y que le dice a la lanchita por dónde tiene que ir. Esa información involucra una energía también, pero muy chiquita: es la del campo electromagnético modulado y oscilante que la contiene “en código”, y que la trasmite por el espacio. Pero lo que realmente mueve a la lancha (no lo que simplemente guía su movimiento) es algún tipo de combustible que se quema y que proporciona el grueso de la energía que mueve la lancha.

En rigor, entonces, la “información” también parece tener una cierta energía y materialidad. Aunque hay un interrogante, que planteó Karl Pribram, que fue un famoso neurofisiólogo estadounidense, y es el siguiente: “¿Es la información “esencialmente” Materia o Espíritu?” Yo no pretendo resolver aquí el enigma, pero evidentemente hay un aspecto material-energético sutil en la información, aunque también hay algo que parece exceder a ese nivel, y que tiene que ver con la forma, con la idea, algo que trasciende lo material-físico y que, sin embargo, puede meterse 'en y sobre' lo material y prepararlo para obrar. Pero se necesita disponer de una “energía más concreta” adicional para actualizar el poder de obrar.

O sea, si estabas guiando la lanchita con el control remoto, pero resulta que se le acabó el combustible ¡chau! ya no se mueve más...

El Todo y cada una de sus 'partes', si es que el Todo las permite 'abstraer', moviéndose holográficamente. Eso es lo que David Bohm llama la Holokinesis, el Holoflujo


Karl Pribram (1919-2015)
El sentido de lo que nosotros podemos hacer, está en nuestra potencialidad. Uno puede cambiar realmente su forma de vida, tiene la posibilidad de hacerlo, lo cual no quiere decir que lo haga. Uno tiene que conscientizar primero todos sus mecanicismos, todos los mecanismos, lo automático. Ya de por sí, darse cuenta de eso, es un trabajo muy grande. Conocerse a sí mismo es la base de todo saber.