Las Festividades de Renovación de Año
En el mes de diciembre, nos sucede de sentir que "las cosas se van de nuestras manos", que este mes tiene una cualidad propia, y que por más que hagamos agenda, planifiquemos, e intentemos organizarnos, suceden situaciones que nos sacan de nuestro encuadre habitual de tiempo y espacio.
En los días que transcurren entre Navidad y Reyes, es decir entre el 25 de diciembre y el advenimiento del 6 de enero, hay 12 días que podríamos calificar como del "No tiempo".
Y a todos nos parece sentirnos como fuera del tiempo cotidiano de nuestras rutinas diarias.
Hay una cualidad en esos días que no nos permite retomar nuestras actividades de modo habitual: aparecen imprevistos, tenemos que tomar decisiones que cambian nuestra planificación previa, ya sea por el agotamiento propio del año, por el cierre anual, etcétera. En realidad, lo que la vida nos está solicitando, es hacer un alto, mirar hacia nuestro interior, observar con mucha atención cómo nos vinculamos con otros seres humanos, con la naturaleza, para poder comprender la calidad del ciclo que está cerrando.
Según Mircea Eliade, antropólogo de la Escuela Sagrada de Antropología, y amigo de C.G.Jung, todas las culturas tienen generalmente 12 días, en donde se da el "apagado de los fuegos", para cerrar el año. Y el "encendido de los fuegos, o de la antorcha", para simbolizar el inicio de un nuevo ciclo. Son días con potencialidad 'epifánica'*(1).
Cada uno de estos días representa o simboliza, un mes del año por venir. Sería bueno que estuviéramos atentos a la cualidad y calidad de esos 12 días, porque nos brindan mucha información sobre el ciclo venidero.
Además, por supuesto, conviene la ritualización de este momento,y hacer algún balance. Les dejo algunas preguntas abajo, como ejemplo de un ritual. Los rituales tienen la cualidad simbólica de permitir que consciente e inconsciente dialoguen entre sí, y ese material anímico y simbólico construye, teje, una trama en el psiquismo.
Tiempo profano , Tiempo Sagrado y Epifanía
Los doce días 'fuera del tiempo' eran considerados por las antiguas culturas, como una oportunidad de epifanía, momento en el que se borran las membranas que separan el tiempo 'profano' del tiempo 'sagrado'.
El tiempo profano es el que caracteriza nuestro andar en piloto automático por la existencia, con las rutinas diarias, es el que acumula memoria y sus reacciones viscerales, y que se relaciona con un cierto funcionamiento en nuestro cerebro. Fundamentalmente, implicando nuestro cerebro límbico o emocional, y también el lóbulo frontal, que va desde pasado hacia el futuro y planifica desde el pasado ( con la memoria emocional y reactiva involucrada) para cambiar (desde el ego) el futuro, realizando toda esta tarea de pasado a futuro desde, como explica arriba, la transitoriedad del pequeño ego.
El tiempo sagrado, según Elíade, brinda la posibilidad de la instalación del 'ilus tempus', un espacio y un tiempo en el que está dada la oportunidad de la renovación de la memoria, de las heridas, a partir de una apertura al descenso de una cualidad sacra, renovadora, fresca, amorosa y plena de sentido, que borra todo lo acontecido (en el sentido de acumulación de dolores , de patterns, hábitos), y nos da la posibilidad de un renacer fresco, inocente, virginal.
Una imagen que nos puede ayudar es la del reloj de arena. En la que la arena que todavía no decantó, representa ese orden plegado, invisible, no manifiesto, que llegado su momento oportuno aparecerá. Eso está simbolizando a esa dimensión fresca proveniente de lo imperecedero, dimensión renovadora de los automatismos psicológicos y cerebrales. Y el lado inferior del reloj de arena, con la arena ya acumulada; representa el tiempo profano, las acumulaciones en nuestro psiquismo y sistema nervioso, de los patrones que han dejado las experiencias placenteras y dolorosas.
Desde el punto de vista neurológico esto implica otro funcionamiento cerebral aún no bien conocido por la ciencia. Un funcionamiento en el que no hay acumulación de patrones, de memoria, y que está conectado con el "eterno ahora", sin acumulación de memoria.
Si consideramos la perspectiva astrológica, obviamente, lo descripto, está conectado con la dinámica que se da entre los planetas transpersonales, y su " choque" con las membranas protectoras de lo conocido, que representan la Luna y Saturno (la Luna para la Tierra y Saturno para el Sistema Solar), y todas sus correspondientes correlaciones anímicas. En una frase: todos los planetas hasta Saturno representan diferentes aspectos de nuestra personalidad temporal, perecedera, llena de huellas mnémicas y degradación.
Los planetas transpersonales, en cambio, están conectados con esta cualidad caótica, nueva y no organizada, que está más allá del tiempo y del espacio conocidos, y que observado desde los niveles de la personalidad, vienen a 'desordenar' nuestra existencia. Que tengan una connotación negativa o positiva para nosotros, depende de nuestra flexibilidad, de nuestra apertura a lo nuevo, de nuestro miedo o, por el contrario, ausencia de temor psicológico; y también de qué tan apegados estemos antiguos patrones históricos, personales, egocéntricos. Cómo afrontemos la manifestación disruptiva de esta energía sagrada que busca tomar forma, manifestándose desde órdenes que a la psique estructurada led resultan desordenados y cotizador, dependerá cómo significa remis los cambios ( madurando, o fragilizándonos psico y espiritualmente)
Abajo les dejo un ritual para estos días :
Estamos en un periodo en el que se sugiere la no acción (no me refiero a la no acción física, sino a tratar de parar la dinámica mecánica de las emociones y de los pensamientos en automático, reactivos). Atravesamos un tiempo que nos propone intentar hacer un alto y observarnos, observar nuestros vínculos, nuestra vida.
Porque en estos días somos confrontados con lo que está oculto en nosotros mismos, con nuestras sombras, aquéllo que no hemos integrado a la dinámica psíquica, y que proyectamos compulsivamente sobre las personas que tenemos frente a nosotros. Proyectar la sombra implica empobrecernos (pues la sombra tiene cualidades creativas), , dañar vínculos, porque todo lo que proyectamos llega al otro desfigurado, degradado.
Para eso, esta época fortalece nuestra capacidad de espera. No es un tiempo para tomar decisiones, ya que en estos días, las fuerzas de transformación profunda están trabajando aquí, preparando la llegada del próximo ciclo.
Visualízate a ti mismo parado delante de un portal en la cima de una colina. Tu vida entera yace detrás tuyo y hacia abajo.
Antes de dar el siguiente paso para alcanzar la cima y atravesar al otro lado de la ladera (que aún está fuera de tu percepción), revisa tu año pasado: los aprendizajes, las alegrías, los logros, las tristezas, los conflictos, las despedidas... Todo aquello que te ha traído a ti hasta aquí, hasta el momento y el lugar actual. Obsérvalo todo, bendícelo todo... Y libéralo. Porque en el soltar el pasado, el poder de tu esencia alcanza tu naturaleza manifiesta; el poder de lo que está en potencia y viene a desplegarse en el nuevo ciclo, aquello que busca manifestarse,desplegarse. Pero necesita hacerlo sin la contaminación de lo que ya no tiene vida, de lo ya transcurrido. Es como un cambio de piel, hay que dejar que esa capa caiga, para dar lugar a la nueva piel. Esto necesita firmar.Duelo deriva de ' dolor'. El dolor de la despedida, que luego permitirá el encuentro con la frescura revitalizadora de lo nuevo. No se puede atravesar esta última fase de encuentro con la frescura y vitalidad, sin sentir el dolor de soltar lo antiguo que ya no tiene vida.
Cuando hayas hecho esta tarea, ahora sí, da un paso hacia adelante y atraviesa el portal hacia lo nuevo.
Te deseo lo mejor para este nuevo ciclo, que venga acompañado por la fuerza interior de renovación, que direcciona nuestro núcleo, nuestro corazón, con propósito pleno.
*(1)Sentido etimológico de la palabra " epifanía ":
Epi-: Prefijo que significa "sobre", "encima de".
Pháinein: Verbo que significa "brillar", "hacerse visible", "aparecer".
Juntas, epipháneia describe la acción de "aparecer por encima" o "manifestarse".
La palabra epifanía,en síntesis, viene del griego antiguo epipháneia (ἐπιφάνεια), que significa "manifestación" o "aparición",
Patricia Fernández Acosta.



Gracias. Muy claro. Abrazo
ResponderEliminarGracias por tu comentario. Abrazo
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